El árbol que perdió su sombra

‘El árbol que perdió su sombra’ es un cuento de Oyakudachi que relata de forma metafórica la evolución de la enfermedad de Alzheimer y nos acerca a los sentimientos que la envuelven. Hojas de árbol donde se anotan historias cotidianas, la sombra donde a partir de ellas se construyen los pensamientos y pergaminos de papel que guardan nuestras memorias. Incluye una guía sobre cómo saber envejecer,  mantener la mente activa y los 10 primeros signos de la enfermedad de Alzheimer.


Libro

Leer/escuchar en Encuentos

Cuando nace un árbol, sus primeros brotes guardan la memoria de aquellos primeros momentos.
Y a medida que el árbol crece y crece, todos sus recuerdos van anotándose, uno tras otro, en sus hojas como si fueran las hojas de un libro; el libro de su vida. 
Así, año tras año, en su despertar con la primera luz de la primavera, nuevos brotes de ramas verdes le hacen crecer hacia lo alto, de forma esplendorosa y floreciente.
El árbol va cubriendo su copa de hojas y más hojas, que va llenando de anotaciones, de anécdotas, de buenos momentos, también de alguna tristeza…La copa del árbol se hace más y más frondosa.
Durante el verano, su densa copa nos ofrece una estupenda y serena sombra escrita con todos sus pensamientos. El árbol dedica ahora su tiempo a releer todas sus notas y si nos quedamos sentados bajo su sombravnos deja compartir con él todos sus pensamientos. Es un lugar perfecto, tranquilo, donde pensar y aprender. La sombra del árbol nos ayuda a crecer.
Cuando llega el otoño, el árbol acaba de releer todas sus notas y guarda sus más bellos recuerdos o aquellos no tan gratos que le permitirán crecer y madurar. Une las hojas formando un pergamino y las guarda envolviendo su tronco, un lugar seguro, que además le hace más fuerte y robusto.
Así, año tras año, su tronco se hace más y más grueso. Si mirásemos en su interior encontraríamos dibujados bellos anillos de pergamino, perfectamente ordenados, que nos cuentan grandes historias de su vida o de cómo le fue durante aquel año.
Con la llegada del invierno, el árbol entra en un dulce y plácido sueño para descansar hasta que los primeros rayos de sol de la primavera le vuelvan a despertar.

Pero en mi jardin hay un árbol viejo que está triste.
Ha llegado la primavera pero no se acuerda de anotar nada en sus hojas. En su copa hay escasamente un pequeño velo de hojas y en ellas sólo veo escritas unas pocas palabras.
Le veo rebuscar en su interior buscando entre los anillos. Entonces, se pone a releer viejos pergaminos para que le cuenten cómo le fue, quien es, qué hacer. Pero está desorientado, porque cada vez tiene menos fuerza para mirar hacia dentro y los pergaminos andan medio revueltos.
Ha llegado el verano. La sombra con todos sus pensamientos es tan pequeña…
Me apoyo en su grueso tronco y miro con tristeza sus hojas. Leo sus palabras, escasas, tan simples y sencillas, tan divagadas. ¡Cuanto añoro la sombra de antaño!
Pero sigo ahí, sentada bajo su escasa sombra, porque es y sigue siendo mi árbol preferido. El árbol que yo más quiero. Y aunque las notas son escasas, las releemos juntos y yo le añado palabras allí donde faltan.
Sé que me escucha y que mientras yo esté sentada bajo su sombra leyendo, mantengo vivo su pensamiento, mantengo viva su memoria.
Así que soy yo quien ahora rebusca en su interior. Cojo algun pergamino de antaño, y le leo lo que en él hay escrito. Y es entonces cuando noto como mueve algunas de sus ramas, como si intentara anotar todavía algún nuevo pensamiento. Quién sabe…quizás anotar la alegría de recuperar aquella la memoria que ya creía perdida.
A medida que transcurre el otoño, con cariño le ayudo a plegar las notas y a hacer el pergamino. Le ayudo a guardarlo para que su tronco continue estando lleno de pergaminos que lleven su nombre y también el mío escrito…
Llega el invierno pero mi querido árbol no quiere ir a dormir. Se siente agitado y tiene el sueño ligero. Cojo su pergamino preferido y se lo leo. Y con sólo escuchar las primeras palabras se siente un poco más tranquilo y concilia el sueño. Pero aguardo a su lado, velando su sueño.
Y en los momentos más duros del invierno, protejo su tronco desnudo de la fuerte lluvia y de las nevadas.
Abono el suelo para prepararlo para cuando llegue el momento de volver a despertar y la lluvia de abril viene en marzo, apresurada, para regalarle sus primeras gotas de dulce amor primaveral.
Y veo feliz como el Sol sale expresamente de entre las Nubes para ayudarme a templarle porque aún siente mucho frío, mientras el Arco Iris ilumina el cielo de colores para alegrarle el despertar.
Mi querido árbol logra con esfuerzo hacer brotar algunas pocas ramas verdes y hacer nacer algunas pequeñas hojas, pero ya no anota nada. Ahora soy yo quien escribe en sus hojas y quien seleccionarà las historias para guardar en el pergamino de este otoño.
Y veo que mi árbol logra con esfuerzo hacer brotar algunas ramas verdes. Pero tiene la mirada perdida, hacia lo alto,y con dificultad me responde cuando le hablo, como si no oyera.
Ayer le encontré otra vez embelesado, mirando hacia arriba. Y al mirar yo también descubrí unos pájaros que han querido hacer nido en sus desprotegidas ramas para ayudarle a hacer sombra. ¡Y me pareció verle sonreir! Parecía agradecido…como quien escucha melódicos trinos que alegran la mañana.

Es otra vez verano, pero mi querido árbol ha perdido su sombra. Y aunque ya no sabe quien soy, me siento a su lado, allí donde un día me regaló su espléndida umbría. Ahora soy yo quien escribo por él todas sus notas para poder releerlas juntos como cada verano, para luego recogerlas en el pergamino de este otoño…
Y cuando llegue el frío construiré un invernadero para que continúe sintiendo la calidez de su hogar.  Y allí, sentada, apoyada en su tronco, le releerlé una y otra vez su pergamino preferido. Y ajenos a la tormenta, pasaremos horas y horas inmersos en extraordinarias historias vividas juntos mientras, a través de los cristales, veamos caer grandes gotas de lluvia.
Y cuando acabe la tormenta y llegue la calma, me quedarán sus preciados papiros y el eterno orgullo de haber gozado de su espléndida umbría.


"El árbol que perdió su sombra" es un libro benéfico

Los beneficios se destinarán íntegra y directamente a la luchar contra la enfermedad de Alzheimer colaborando con la Fundación Canaria para el Alzheimer Santa Leonor y Santa Rita presidida por el Padre Antonio María Hernández Hernández. El libro se presentó en el I Encuentro Internacional de Neurociencia Aplicada que organizó esta fundación en La Orotava (Tenerife) del 28 al 30 de Mayo de 2009. Ver conferencia de prensa sobre el encuentro.

Compre el libro benéfico


Música para el árbol que perdió su sombra

El libro se cierra con la letra de una bella canción: 'Sombras', de Tony Sender (Escuchar versión original), ahora con letra adaptada para desvelar los sentimientos atrapados en el silencio de un enfermo de Alzheimer, sentimientos hacia su cuidador, porque como reza la canción: 'sólo tu puedes iluminar, con tu luz, las sombras de mi soledad...'.

Esta versión adaptada es un himno dedicado a los familiares, voluntarias/os, auxiliares, animadores, enfermeras, personal, colaboradores y fundadores del Hogar Santa Rita a quienes he tenido el placer de conocer en el 1er Encuentro Internacional de Neurociencia Aplicada celebrado en La Orotava, Tenerife, del 28 al 30 de Mayo 2009. Ellos, junto al Padre Antonio, iluminan la vida de muchas personas mayores y la de los que están perdiendo su sombra.

periodicoTenerife

Sombras de Tony Sender 
versión adaptada, con el permiso del cantautor, por Lydia Giménez-Llort para 'El árbol que perdió su sombra'.
 
Fuiste un sueño y realidad
aún maldigo el momento que empecé a olvidar 

Fuiste mía, ahora soy prisionero de mis heridas
y vivo perdido esperándote.

La belleza en su mirada
su sonrisa y cómo me besaba
Todavía siento sus labios rozando los míos
Ayúdame, por favor, quédate o no sobreviviré.
 
Sólo tú puedes iluminar
con tu luz las sombras de mi soledad.
Sólo tú me harás recordar
recordando momentos vividos juntos
junto a ti, junto a ti.
 
Son mis manos las que te quieren alcanzar
son mis labios los que te quieren besar.

Como un extraño dando vueltas
que me pasó sin darme cuenta.
 
Y sigo siendo ese hombre
que te ama
aunque no diga ya nada.
 
Sólo tú puedes iluminar
con tu luz las sombras de mi soledad.
Sólo tú me ayudas a vivir
recordando momentos vividos junto a ti.

Bis, bis

Escucha la versión original


Paraísos Anónimos por Joan Otero Roselló
Por casualidad una web de cuentos infantiles donde también se difunden valores me ha enternecido el corazón y me ha hecho reconsiderar la sensación de malestar por mi gripe A. No se trata de un cuento, sino de una historia real, un vídeo que refleja el día a día de un anciano y su familia. La reflexión es inmediata desde la primera hasta la última imagen porque el vídeo emana sentimientos venidos desde el corazón. Imágenes, palabras, música y miradas que es imposible que nos dejen indiferentes... así que he pedido a su autor, Joan Otero Roselló, que me permita retenerlas aquí para compartirlas en este espacio y ayudarnos a reflexionar, a ponernos en el lugar del otro y a apreciar las cosas verdaderamente importantes en la vida.
Joan es un hombre tortosino en el ecuador de la vida que con un solo vídeo en su canal ha conmovido el corazón de más de dos mil personas. Éste es su vídeo-respuesta para el canal 'Looking for Paradise' que el cantautor Alejandro Sanz abrió en septiembre para recoger opinión pública del significado del paraíso. Son muchos los vídeos enviados, pero éste de Joan es sin duda uno de los más bellos. Supongo que el paraíso que Joan nos describe va más allá de las expectativas del cantante y supongo, también, que habrá hecho reflexionar a quienes banalizaron en demasía sobre ello. Es de una belleza increíble y resume en pocas imágenes MUCHAS cosas importantes en la vida de un anciano con Alzheimer o demencia, y MUCHAS cosas que se convierten en importantes para sus familiares.
La dedicatoria de Joan dice así: A todas aquellas personas que, dia a dia, con ternura, paciencia y mucho amor, crean pequeños paraisos. A todas aquellas personas que encuentran en estos paraisos la comprensión, dedicación y el cariño que necesitan.
Les invito a que vean el vídeo, con el corazón bien abierto, para que toda la sensibilidad y comprensión que el vídeo derrocha cale bien fondo. Déjenle sus comentarios, si lo desean, haciendo click en el título en blanco que aparece en el vídeo (hace de link a Youtube).
¡Gracias, Joan! Un afectuoso saludo a toda la família. Sois ejemplares.

I just found by chance a video entitled 'Anonimous Paradises' by Joan Otero Roselló, a middle age man from Tortosa (Tarragona), who decided to make a video-response to 'Looking for Paradise' call from the singer Alejandro Sanz. In this wounderful video Joan describes so many important things in the daily life of a patient of Alzheimer (or any other dementia) as well as the things than become important for the relatives, now caregivers.
The author dedicates it to all those who, day by day, with tenderness, patiente and a lot of love, are able to create small paradises. To those who find in those paradises the comprenhension, dedication (time of caregiving) and love they need.
A moving video coming from the heart to remember us which are the 'real important things' in life. Worth to see, worth to remember and never forget. Thanks Joan!

Música/Music:The Moment. Kenny G. Sonbirg: The ultimate collection

  Site Map